| Poseedora de las más bella panorámica de Sevilla, la villa posee una extensión de 220 Ha., y una altitud de 96 m. sobre el nivel del mar, lo que hace que su clima sea más templado que en la ciudad de la que le separan tan sólo seis kilómetros y medio.
Camino obligado en la ruta hacia tierras onubenses su agradable clima y la cercanía con la capital, la han convertido en residencia habitual de miles de personas que buscan en su descanso la tranquilidad y el contacto con la naturaleza.
Su fisonomía viene marcada por dos factores, estar atravesada por la Carretera N-431 Sevilla Huelva y la autopista del Quinto Centenario; y el auge demográfico surgido en los últimos años. Estos dos hechos dividen Castilleja de la Cuesta en cuatro zonas, El Casco Antiguo, los barrios anexos a él, Nueva Sevilla y las barridas de nueva creación.
El Casco Antiguo, núcleo central de la Villa, se erige en torno a dos ejes: la plaza de Santiago y la calle Real. La primera, de estructura cuadrangular, está enmarca en tres de sus cuatro ángulos por arcos de medio punto, evocando los patios de armas de los antiguos castillos. Las calle Real es el verdadero corazón del pueblo y en su recorrido se encuentran importantes construcciones.
El Barrio Obrero, el Faro, la Marivisca y La Inmaculada, son las cuatro barriadas que han surgido entorno al casco antiguo de Castilleja. Los tres primeros barrios nacen por el crecimiento natural de la población y el aumento demográfico. En su mayoría son casas populares de una sola planta. El último barrio, el de la Inmaculada fue concebido como una urbanización de viviendas protegidas, convirtiéndose finalmente en casas para ser utilizadas como segunda vivienda.
La Barriada Nueva Sevilla, con fisonomía propia de la época del desarrollismo de los años 70, posee edificios altos, trazado irregular de las calles alrededor de plazas vecinales y un núcleo central organizado alrededor de una gran plaza.
Por último, las Nuevas Barriadas de Castilleja surgen como consecuencia del auge del aljarafe como zona residencial a mediados de los años 80.
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| La actividad local que mas eco ha tenido y tiene, es la fabricación de tortas y repostería en general, a las que se han unido desde hace poco tiempo los Centros Comerciales de IKEA y de AIRESUR.
Desde finales del siglo XIX se tienen referencias documentales sobre la elaboración de las primeras tortas que se elaboraban en la Villa, pero sería a raíz del año 1922 cuando se incrementaría la fabricación dando comienzo la elaboración mayoritaria de la torta de aceite y la de polvorón. Fueron Inés Rosales y Concepción Cansino las pioneras en ejecutar dichos productos; por aquel entonces todavía se trataba de pequeñas cantidades que se llevaban en canastos para venderlas en esta localidad y en Sevilla. A los pocos años, estas dos señoras hicieron pequeños hornos en sus casas, lo que ocasionó una mayor producción de dichos productos.
Posteriormente se fueron instalando otras fábricas como la de Miguel Ruiz “el Panadero”, “Tortas Rocío” de Diego de los Reyes Goncet, la de “Andrés Gaviño”, la “de los Reyes”, de Ruperto de los Reyes, “Hernán Cortés”, de Antonio Luque, la de “Hermanos Prieto” y la de “Pepe Rosales”. De todas ellas, solo quedan en la actualidad la de “Hermanos Prieto Gordillo”, y la de reciente creación “Upita de los Reyes”.
La popularidad y prestigio de la torta se debe a que ha sido un producto asequible a todos los bolsillos. Además, siempre se ha puesto un gran esmero en su fabricación, en su afán de superar la calidad empleando las materias primas mas selectas. La principal clase que se elabora es la genuina torta de aceite de Castilleja y su variedad de torta de aceite con almendra. Le sigue en importancia la torta bizcochada y la de polvorón y otras variedades menos conocidas que solo se fabrican en las fiestas de Navidad.
En el pasado año 2005 se inauguraró en su término el centro mobiliario y de decoración IKEA; posteriormente realizó su apertura el Centro Comercial Airesur, en el que se exponen las primeras marcas textiles no solo nacionales sino europeas. Todo ello va dando a la Villa de Castilleja un nuevo impulso comercial que se verá ampliado con las dos siguientes fases constructivas dedicadas al entretenimiento-ocio, y al sector de restauración.
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